domingo, 26 de septiembre de 2010

El alambique en la destileria.-

A estas alturas del siglo XXI, es evidente que encontrar licores en las tiendas obtenidos por el método ancestral, es casi imposible porque con la desinformación reinante, las campañas antialcohólicas y el incremento de la fiscalidad, se han deteriorado los procesos de fabricación hasta conseguir unos mediocres resultados que se venden al ignorante como competitivos.
El alambique es la pieza fundamental en la elaboración de licores por destilación de las plantas, semillas, frutos o bayas que la naturaleza nos regala con todas sus propiedades para aprovecharlas en la renovación de las células de nuestro organismo y/o para curarnos, por qué no reconocerlo, de las desgraciadas enfermedades.
Pero ser destilería no consiste en tener un llamativo letrero muy bien rotulado en la fachada de la pared del establecimiento, sino utilizar realmente en su interior un alambique para verdaderamente elaborar los licores sabiendo elegir las mejores materias primas que nos ofrece el entorno natural.

1 comentario:

Odette Calvo dijo...

Aunque supongo que el uso del alambique debe ser relativamente sencillo, no debe serlo tanto, saber sacar un producto de excelentes cualidades. Me imagino que si algunos destilados Julián Segarra están considerados científicamente "los mejores del mundo", no debe ser solo por destilar un producto natural en el alambique, detrás tiene que haber un laborioso trabajo y una sabiduría de muchos, muchos años. ¿Cuatro generaciones tal vez?. ¿Quién puede igualar eso?. Desde aquí daros la enhorabuena por haber llegado tan lejos en cuanto a sabiduría y en cuanto a clientes.