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sábado, 30 de julio de 2011

La Fabrica Nacional de Moneda y Timbre.-

Cuando hay un movimiento bursátil de valor en el dinero, vemos en las imágenes televisivas la película de una máquina de la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre haciendo hojas de billetes de 50 euros. A mi me agradaría verlos de 50.000 euros pero dado que aún no existen, me conformaría con los de 500 euros. Estas llamativas imágenes inducen al error de pensar que los Gobiernos Occidentales tienen las máquinas en funcionamiento todos los días del año, incluso en los años bisiestos y para ellos, el disponer de dinero no es problema por ser los propietarios de las máquina de fabricarlos, por consiguiente, como ciudadanos de a pie, no debemos preocuparnos al estar salvados por una máquina que no se avería nunca y ante cualquier imprevisto, siempre está el Estado para subvencionarnos.
Cada vez que sale un billete en circulación, el valor del resto desciende proporcionalmente. El gran problema para los Estados Europeos y por extrapolación para sus ciudadanos, es que con las máquinas de hacer billetes no tienen suficiente dinero y precisan pedir aportaciones a los Contribuyentes.
Afortunadamente la cantidad de Contribuyentes va descendiendo progresivamente cada año y como no inventemos máquinas de hacer billetes de 10.000 euros para regalarlos a quienes acreditan estar necesitados, en pocos años lo vamos a tener pero que muy claro.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Las expropiaciones del gobierno.-

Un buen día, te llaman los responsables del Ministerio de Fomento para decirte que necesitan parte de tu finca con la finalidad de construir una carretera y aplicando el sistema de valoración por capitalización de rentas, te corresponden tres euros por el terreno que te van a quitar.
Empiezas a echar números y protestas pero tanto si es declarado de utilidad pública, como sin ser declarado, debes resignarte a pasar por el aro y si no estás de acuerdo, espabílate o aguántate porque te ha tocado la lotería del disgusto más grande de tu vida. Se acaba la carretera, se inaugura y tu aún estás esperando la indemnización del justiprecio, aunque te dan una cantidad adinerada a cuenta y con el paso del tiempo, si tienes un saco de paciencia y un camión para llevarla, acabas por cobrar lo que te quieren pagar.
Pero si accedes a los Tribunales después de un largo procedimiento administrativo y después de 18 años ganas el reconocimiento de tu reglamentaria y fundada protesta, compruebas durante varios años más como las decisiones judiciales son de obligatorio cumplimiento para todos a los que les afecten salvo para el Ministerio de Fomento y el Departamento homólogo de la Generalidad Valenciana que pasan olímpicamente del ordenamiento legal y su cumplimiento.