Mostrando entradas con la etiqueta aroma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aroma. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de noviembre de 2012

El gin tonic y sus botanicos.-

En los últimos años de la primera década del siglo XXI empieza a recuperarse el consumo de la ginebra en combinación con el agua tónica. La ginebra tuvo poca aceptación social durante la primera mitad del siglo XX, su consumo en El Maestrazgo estaba reducido a algunas de las escasas personas que durante el servicio militar estuvieron por la Isla de Menorca y conocieron lo que en aquella isla llamaban ginet.
Fue a consecuencia del boom turístico de los años cincuenta cuando se incrementó el consumo y por la década de los sesenta, era de tal magnitud que presagiaba superar al masivo consumo de brandy muy de moda por la publicidad televisiva, ya que la combinación de la ginebra en las sangrías y en los cubalibres, hacía que durante el verano las ventas se disparaban exageradamente.
Pero como todas las modas, pasaron rápido y desde la década de los ochenta fueron apartadas por los famosos chupitos de licorcitos afrutados. La industria química de los aromas y sabores sintéticos de laboratorio han estado haciendo su negocio durante tres décadas y se niega a desaparecer del mercado, mas con el botellón callejero, se traslada a la vía pública el consumo de combinados y de entre ellos, la sociedad juvenil recupera el casi olvidado gin tónic también para los establecimientos de ocio.

sábado, 28 de enero de 2012

El incauto consumidor de lo inservible.-

Tras la guerra mundial europea empezaron a proliferar los aromas y sabores desde la industria cosmética a la alimentaria en aras de abaratar los costes de fabricación en los productos de uso de boca.
Hasta la década de 1970, los productos sintéticos estaban prohibidos en la alimentación tanto animal como humana, pero las multinacionales, con más poder que los Estados, consiguieron doblegar las precarias voluntades de los gobernantes para autorizar su uso en principio para la alimentación animal y posteriormente en la humana.
Ya en el siglo XXI, cualquier persona tiene acceso a poder comprar cualquier producto químico y a utilizarlo según su criterio y aunque puedo entender aceptable en el caso de uso propio o personal, no así, cuando es usado sin control ni sapiencia para engañar intencionadamente a terceros en la compra de aquellos elaborados en los que son utilizados.

jueves, 7 de abril de 2011

El aroma y la pureza de la ginebra.-

Bajo un similar slogan, se publicita una famosa ginebra y a la vez desconocida que nace para los auténticos amantes de tal destilado con el fin de encontrar la mejor opción para recuperar la pureza y el aroma sutil del espirituoso por excelencia. Parece ser que se elabora con diecinueve especias, lo que le confiere un sabor único, complejo y equilibrado, pero para mayor gloria del supuesto destilado, se sigue la ruta marítima de las Indias del siglo XVII en la recolección de sus componentes. Su fabricante viaja hasta España para elegir almendras dulces, amargas y la fresca piel de limón, pasa por Marruecos para recoger el penetrante coriandro y va hasta México a por la sabrosa piel de naranja, de la Sajonia, incorpora la angélica con notas mentoladas y desde la India, obtiene el escaso y valioso cardamomo y la nuez moscada para continuar por Indochina y recoger la casia, en Sri Lanka, la canela y en China, el complejo regaliz, desde el Este de Africa, se trae las intensas pimientas o granos de paraíso, del Mediterráneo el hinojo, de Italia la raíz de lirio y de regreso a Francia, aprovecha para utilizar enebro con intensos aromas de pino y delicada raíz de violeta junto con ajedrea y anís que por sus propiedades le permiten fijar la mezcla de sus aromas. Pero lo más curioso para mi, es que tal licor resulta de la destilación de una base de agua y trigo en un alambique tradicional de cobre con un proceso que comprende una primera triple destilación de la que se obtiene un alcohol neutro muy puro, al que se le incorporan las especias en crudo para mantener todo su frescor y finalizar con una cuarta y definitiva destilación de la que se aprovecha sólo el corte central con la que se pueden confeccionar los mejores gin-tonics. Todo este rimbombante proceso, sería creíble si no conociese a un destilador en un pueblo llamado Chert, en el Maestrazgo de Castellón (España) que se pasea hasta el monte Turmell dentro del término municipal de su lugar de residencia para recoger las bayas de enebro de los arbustos que allí crecen salvajes y obtener ginebra de publicidad mucho menos exótica pero más acorde con los principios fundamentales de su elaboración.

jueves, 26 de febrero de 2009

Los alimentos funcionales o artificiales.-

A los animales les damos para comer piensos artificiales a base de compuestos, unos piensos compuestos que nadie sabe de qué están compuestos pero con un nombre que suena musicalmente al oído del granjero que los administra. Y para nuestra familia, compramos alimentos artificiales, pero como no lo podemos decir, hay que inventar una palabreja sugestiva y atrayente, por ello. les decimos funcionales.
Ha pasado por mis manos un envase vacío de una bebida rica en omegas, la última letra del alfabeto griego, si hubiese estado rica en alfas igual corro inmediatamente a la tienda a comprar uno porque tiene estabilizadores, aromas y vitaminas, entiéndase bien, estabilizadores, aromas y vitaminas de las que se añaden del saco, también lleva sal por el sodio y calcio y con un valor energético de tantas kilocalorías que te tomas un vaso y no necesitas pantalla en la moto y además, como de propina, según un estudio de no se sabe dónde, en compañía de una dieta equilibrada, te ayuda a reducir el nivel de colesterol, los síntomas de la menopausia y a luchar contra la osteoporosis, supongo será por sus proteínas de alto valor nutritivo, porque para su elaboración se han usado productos no transgénicos, de ahí su contenido graso que al parecer proviene mayoritariamente de unas desconocidas grasas poliinsaturadas y sin tener lactosa, ¡que desilusión!, me pensaba que era leche y por eso no lo dice por ninguna parte del envase.
Ahora ya se por qué soy tan pueblerino, de pequeño mi madre le compraba la leche al tío Tomás cuando la ordeñaba a su regreso al pueblo después de estar todo el día guardando las cabras y ovejas por el campo y el hombre, no sabía que debía enriquecerla con una pizca de vitaminas.

jueves, 10 de julio de 2008

El aroma de las plantas.-

Las plantas con sus aromas, nos ofrecen todo su amplio abanico de sensaciones estimulantes, de tal suerte que, por medio de nuestro sentido del olfato, nos invitan a acercarnos a ellas para beneficiarnos de sus propiedades, experimentando su poder con solo respirar el aire de su entorno.
Los principios activos de las plantas como, los alcaloides, los flavonoides, los taninos, los glucósidos, los mucílagos, los aceites volátiles, los alcoholes, los ésteres, los aldehídos, etc., estimulan el sentido del olfato y a la vez el sistema nervioso central, ejerciendo una acción directa sobre nuestras emociones y con solo oler o captar el aroma, el sistema límbico, activa la respuesta y desde el hipotálamo, se desencadena una vibración por todos nuestros centros nerviosos que se traduce en una sensación de relajación o de estimulación emocional, incidiendo en el comportamiento de las personas, modificando la sensibilidad, la tolerancia, el optimismo, la sensualidad, el recuerdo, la meditación, el relax, etc., en definitiva, restituyendo el equilibrio mental y corporal.
Para la extracción y conservación de las virtudes de las plantas y sus aromas, se utiliza el proceso de la destilación, una operación básica de la ingeniería basada en la diferente volatilidad y en el complejo trabajo y pericia del destilador para no estropear las cualidades que nos interesan de las plantas y separarlas de lo inservible, manteniendo, al transcurso del tiempo, la sapiencia de los viejos alquimistas.