Mostrando entradas con la etiqueta dificultad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dificultad. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de junio de 2012

Los PequeEmprededores actuales.-

En épocas de dificultades económicas, necesitamos empezar a pensar en actuar nosotros mismos sin esperar a que sea el papá estado quien nos cubra de ayudas y subvenciones o nos cree el puesto de trabajo por el mero hecho de haber cursado unos estudio y pensar ser nuestro derecho el exigirlo.
Se comenta muchas veces por las redes sociales que en España hacen falta más empresarios, pero empresarios de verdad, nada de los aventureros especuladores como los que proliferaron durante los pasados años de bonaza económica, sino personas con visión a largo plazo porque nuestro futuro va en ello.
Huelgan las lamentaciones, hay que sacar fuerzas de flaqueza y atender las lecciones tanto de padres como de educadores para actuar por propia iniciativa y salir de esta situación poniendo en funcionamiento las inmensas posibilidades que ofrece nuestra mente en la búsqueda de la sociedad de permanencia, desarrollo, progreso y riqueza que queremos para todos.
http://www.PequeEmprendedores.com/

sábado, 26 de marzo de 2011

Del aprender rapido, al haber aprendido.-

Las empresas están obligadas entre otras cosas a formar a sus trabajadores y a cumplir todos unos protocolos que los departamentos gubernamentales les exigen por ley, pero evidentemente, en cualquier actividad laboral, siempre se elige a quienes están más capacitados y cumplen la finalidad que se persigue como empresa, teniendo presente que el aprendizaje se realiza en la escuela y no el puesto de trabajo.
Desde hace algún tiempo vengo recibiendo sin pedirlo, muchos currículumes de personas que han trabajado en muchos lugares pero que al parecer, en todos les han dado el VºBº para ir a tomar el Sol. En otros casos, manifiestan su buena voluntad por trabajar y su facilidad para un rápido aprendizaje de sus quehaceres en el desarrollo de cualquier actividad en un futuro puesto de trabajo que ni conocen, si son conscientes de sus dificultades.
Desgraciadamente nunca fuimos a la escuela para aprender, ni agradecimos a nuestros Señores Maestros el esfuerzo y paciencia por instruirnos, con el beneplácito de nuestros padres, siempre exigimos nuestros derechos, sin atender ninguna obligación como alumnos y ahora, en el difícil caminar de la vida, nos damos cuenta que no somos personas de provecho para nadie, ni nadie contrata nuestros deficientes servicios o baja cualificación, por no decir nula sapiencia.