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domingo, 3 de junio de 2012

Los PequeEmprededores actuales.-

En épocas de dificultades económicas, necesitamos empezar a pensar en actuar nosotros mismos sin esperar a que sea el papá estado quien nos cubra de ayudas y subvenciones o nos cree el puesto de trabajo por el mero hecho de haber cursado unos estudio y pensar ser nuestro derecho el exigirlo.
Se comenta muchas veces por las redes sociales que en España hacen falta más empresarios, pero empresarios de verdad, nada de los aventureros especuladores como los que proliferaron durante los pasados años de bonaza económica, sino personas con visión a largo plazo porque nuestro futuro va en ello.
Huelgan las lamentaciones, hay que sacar fuerzas de flaqueza y atender las lecciones tanto de padres como de educadores para actuar por propia iniciativa y salir de esta situación poniendo en funcionamiento las inmensas posibilidades que ofrece nuestra mente en la búsqueda de la sociedad de permanencia, desarrollo, progreso y riqueza que queremos para todos.
http://www.PequeEmprendedores.com/

miércoles, 25 de febrero de 2009

La agricultura natural.-

La escasísima cotización de los productos derivados de una actividad agrícola, conducen a la necesidad de la práctica de un tipo de agricultura que podríamos llamar intensiva. El labrador se ve inexplicablemente llevado a la necesidad de incrementar el rendimiento agrícola a base de producir cantidad, sin importar las propiedades del producto recolectado porque lo que se cotiza es el tamaño y el número de kilos.
Como en la antigua Grecia, vivimos en el mundo de la imagen, lo que nos permite comprobar que, después de tantos años de estudio, trabajo, evolución y progreso, no hemos avanzado en casi nada.
Durante toda mi vida, he desarrollado una actividad agrícola que podría denominarse cono agricultura natural, basada en el cuidado de las plantas a base de podas y arados, no usando abonos para incrementar artificialmente el rendimiento, ni productos fitosanitarios para intervenir en el control de cualquier plaga.
Sin saberlo, me convertí en un labrador marrano que al analizar los productos derivados de mi actividad agrícola, carecían incomprensiblemente de venenos y tóxicos.