Hace unos días recibía por correo electrónico el artículo publicado en el programa de las fiestas de agosto del 2.009 por D. Manel Beltrán Beltrán que nos hablaba de la pluviometría durante los últimos trece años en el tejado de su propia casa, lo que nos daba un giro de tropecientos grados en la idea equivocada del verdadero científico, al descubrir que, para ser estudioso, solo es menester voluntad e imaginación.
Vivimos en una sociedad en la que el dinero es el motor de de misma y para cualquier actividad se precisan de recursos, dejando bien entendido que por definición entendemos dinero, como si el único recursos existente fuese el monetario, olvidándonos que la extensión de la palabrota alcanza también a la imaginación.
Con una maceta vacía, un vaso, una libreta y un lápiz el Sr. Manel Beltrán Beltrán ha estado por lo menos durante los últimos trece años, anotando la cantidad de agua de lluvia caída en el terrado su casa y este año, nos ha presentado su genuino estudio científico a todo el pueblo.