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sábado, 5 de febrero de 2011

Un placer para los sentidos.-

En el mundo del engaño que nos toca vivir, la pérdida de honradez nos conduce a intentar vender toda clase de basura posible, porque al precio que nos cuesta la materia prima, es más bien fácil obtener resultados competitivos y si tenemos por mercado a verdaderos mentecatos, cuidando un poco la presentación siempre es posible colar gato por liebre.
Unas materias primas deficientes, unas destilaciones incorrectas por personas no capacitadas o irresponsables y posteriores mezclas convenientes, conducen a elaborar licores imperfectos que para enmascarar sus defectos, precisan de potingues ataviados con bonitos vestidos de llamativos colorines y ambientadores exóticos.
Los licores son casi como las mujeres, les falta el más importantísimo "casi", pero con el respeto debido, aprovecho el ejemplo para la ilustración. A unas personas les gusta el envase y a otras el contenido. Quienes se fijan en el embalaje descuidando el contenido, son presa de atractivos maquillajes u ostentosos peinados, aunque reconozco sirven muy bien como floreros, pero a quienes les agradan los contenidos sin sugestivos saborizantes añadidos y se enamoran de sus cualidades innatas, el acariciarlos en la copa siempre es un placer para los sentidos porque lo bueno, es bueno por si mismo.

sábado, 7 de febrero de 2009

La fecha de consumo preferente.-

Con tanto numerito en el etiquetado genérico obligatorio que regulan las normativas actuales, el nombre de la marca que siempre hemos asociado a la calidad del producto que referencia y distingue del resto de los del mercado, parece ser irrelevante y para evitar la correspondiente sanción administrativa, aparece un nuevo concepto en algunos artículos alimenticios de caducidad a muy largo plazo y que le llaman fecha de consumo preferente, lo que significa que al paso del tiempo, aunque el alimento está en condiciones de ser ingerido, posiblemente, por modificar alguna de sus cualidades, se aconseja que se coma antes del día rotulado en el envase.
Las frutas y hortalizas frescas, algunas bebidas refrescantes como zumos de fruta y néctares, los productos de panadería o repostería y los que por su naturaleza se consumen generalmente al día u otros artículos de confitería, aromatizados y coloreados, gozan de un muy largo tiempo de caducidad y llevan esta indicación en la etiqueta. Ahora el cliente, al momento de adquirir un determinado alimento, se ve confundido y asocia ambas referencias, al límite de tiempo en su ingesta, cuando en realidad nada tiene que ver conceptualmente.
Esta es solamente la fecha recomendable para consumir un producto en perfecto estado, ya que con posterioridad, aunque igualmente se puede comer, han cambiado ligeramente algunas de sus características organolépticas que, nunca son perjudiciales para la salud.

domingo, 5 de octubre de 2008

Lo prefieres enriquecido.-

Las personas no son tontas porque en la glándula tiroides tienen unos miligramos de iodo. El iodo, se puede comprar a sacos en la tienda de la esquina, pero este iodo de la droguería, no es el que como humanos seres necesitamos para ser inteligentes y por muchos sacos de iodo que tengamos en casa, no somos más listos, ni más sabios que el vecino.
En el mercado, existen muchos productos y muy buenos, pero algunos, para mejorar sus cualidades, parecen ser que necesitan de los potenciadores y enriquecedores, algo desconocido que publicitariamente hablando, cuanto más aditivos llevan, más vitaminosos son y al ingerirlos, dependiendo de nuestra capacidad de eliminación por las vías naturales de las heces o la orina, pueden ir acumulándose indebidamante en el organismo.
Pero hay que comprenderlo, es que entre elegir un producto natural con todas las propiedades de las plantas, frutos, semillas o bayas silvestres y otro enriquecido, aconsejado por una artista actual de moda operada estéticamente, siempre vamos a dejarnos influir por las sabias palabras, supuestamente opiniones, de la belleza artificial y sugestivamente hablando, sin comprobar, comprar.